Mi calificación:
De todos los comic que he leído, creo que mi favorito es, por lejos, Calvin & Hobbes. Hoy lo reseño con un profundo sentido de "nostalgia del futuro", como diría Jorge Teillier, porque, convengamos, no existe nada más paralizante que la idealización de la infancia como un momento irrepetible. Y esta obra mantiene una actualidad y una actitud de crítica social que ya quisiéramos, aunque sea como murmullo, en tiempos de quiebra ideológica de la izquierda.



