Mi calificación:
Este libro es una performance en si mismo. Su construcción es muy original —trascendiendo incluso el uso convencional del papel en blanco— y muestra los horrores de la dictadura desde el ámbito de los traumas y de la salud mental. Es imposible separar la obra de su fecha de escritura y representa un quiebre brillante en las formas de escribir hasta ese entonces.
