Mi calificación:
Dostoievski podría escribir un manual de instrucciones para encender un ventilador y aún así haría que nos cuestionemos el sentido de la vida, la moral, los sentimientos y si acaso merecemos que nos llegue aire del aparato o, peor, si acaso merecemos tener plata para comprarlo. Dicho eso, hoy, en Intrascendencia y Anonimato, su blog regalón: Noches blancas. Vamos con tío Fiódor y su alegría de vivir...
